Agencia de colocación autorizada nº 1300000143

Recordar la contraseña

Comunidad de Madrid


imagen sección

La actividad inmobiliaria acumula ya más empleo que antes de la crisis

La gran mayoría de las actividades económicas que se desarrollan en la Comunidad Valenciana, en términos de empleo, están peor que antes de la crisis. Diez años después de la explosión de la gran recesión, la mayor parte de los sectores, debido sobre todo a que aún no se ha recuperado tampoco el número de empresas previo a la crisis, tienen todavía menos efectivos trabajando que en el verano de 2008, la fecha que marca el punto de inflexión.

A partir de ahí, el mercado laboral en España en general, y en la Comunidad Valenciana en particular, inició una senda de destrucción de puestos de trabajo que no empezó a darse la vuelta hasta 2014. En esta década que ha pasado, de los 11 grandes grupos de actividades empresariales y económicas existentes, solo tres disponen actualmente de un número de empleados superior al de antes de la crisis. Actividades profesionales, científicas y técnicas, que incluye actividades administrativas y servicios auxiliares (18.800 empleos en junio de este año más que hace diez años); todo lo referente a la Administración Pública y Defensa, Seguridad Social, incluyendo educación, actividades sanitarias y de servicios sociales (68.800 puestos de trabajo por encima del registro de junio de 2008), y por último, las actividades inmobiliarias, son los tres sectores productores de empleo que hoy en día disponen de más personal que hace diez años, según la última Encuesta de Población Activa.

En el resto de sectores (agricultura; toda la industria -72.000 empleos menos-; construcción, comercio, transporte y almacenamiento; hostelería; información y comunicaciones; actividades financieras y de seguros, y actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento, además de empleo doméstico), el empleo está por debajo de los datos del segundo trimestre de 2008.

Pese a que el ladrillo y todas sus ramificaciones fueron de las actividades que más sufrieron el estallido de la crisis en la región, ahora mismo el mundo inmobiliario y todo lo que le rodea (comerciales, agentes de ventas, administrativos, consultores, asesores, directivos de marketing, personal shopper, etc) atraviesan un momento de efervescencia laboral.

No en vano, en la actualidad trabajan unas 24.800 personas en el sector en las tres provincias. En junio de 2008, apenas lo hacían unas 9.200 (unos 15.600 trabajadores más ahora, la subida es del 170%). Ninguna otra región ha experimento un aumento del número de ocupados en esta actividad desde 2008 como el de la Comunidad Valenciana. En Madrid el incremento del número de empleados inmobiliarios ha sido de 8.900 en este periodo, mientras que en Cataluña, el repunte se ha quedado en apenas 3.000 puestos de trabajo más.

El contexto

El crecimiento espectacular que atraviesa la actividad inmobiliaria en la región, pese a que las cifras de compraventas de viviendas y de construcción de nuevos inmuebles están lejos de los picos de la etapa precrisis (la dinámica empezó a coger velocidad de crucero a principios de 2016, justo cuando empieza a reactivarse de forma sostenida la promoción), se explica por varios factores.

La promoción inmobiliaria ha remontado en la Comunidad, sobre todo el producto de costa. La vuelta a la actividad de las promotoras locales y la llegada de los grandes gigantes del sector a Alicante y Valencia precisan de amplios equipos desplegados en la región, donde hay mucha competencia para vender un producto que antes se vendía casi sin esfuerzo y sobre plano y que ahora que hay trabajarlo. Y para eso hace falta personal. Al igual que para gestionar el pujante mercado del alquiler y de los apartamentos turísticos, pujantes nichos de empleo.

Además, las empresas necesitan tener puestos los cinco sentidos en la demanda internacional, que sí se mueve en cifras récord en la Comunidad; la existencia de nuevas formas de intermediación y de canales de venta alternativos a los tradicionales, así como la multiplicación de las redes de las agencias vendedoras y sus franquicias, y el aterrizaje de las inmobiliarias de los bancos, que han necesitado aumentar sus plantillas para acelerar la venta de sus activos (viviendas, locales, trasteros, plazas de garajes, suelos, etc), son otros de los dinamizadores del mercado inmobiliario local.

Todo este cóctel ha hecho que en diez años, la Comunidad Valenciana haya pasado de tener 15.184 empresas dedicadas a actividades inmobiliarias en 2008 a contar con 20.724 compañías en el sector (junio de 2018). El inmobiliario ha vuelto.

Puede consultar la noticia original AQUI

914687251
Calle Antracita, 7
28045 - Madrid
(Madrid)